"Éramos como una canción vieja que te gusta y vuelves a reproducirla cuando ya te habías olvidado de ella"

Historias

martes, 22 de julio de 2014

¿Cómo alejas una ola de la arena?


Sonaba una guitarra pero nadie tocaba. Y mientras yo seguía buscando el lugar de donde provenía la música, el taxi se detuvo a unos metros de mí….abrí la puerta y caí cansada en el asiento.

Y el viaje a ningún lugar empieza. Me acerco a la ventana y me veo reflejada en el cristal, a veces me recuerdo tantas cosas que se me olvida decirme quiérete un poco más. Esos son los días en los que siempre llueve a mí alrededor aunque no me moje.  Cuando mis verdades y mis mentiras no se ponen de acuerdo, y los fantasmas del pasado quieren volver. Luego están las tardes en las que creo que somos masoquistas, porque si no, no tengo ninguna explicación racional a como somos tan idiotas como para perder el mismo tren una y otra vez, ignorando las señales de advertencia. Y por último están las noches, como las de hoy, cuando me  siento como una acosadora mirando desde lejos lo que  nunca será mío; imaginando historias donde yo y solo soy yo soy la protagonista de todas las escenas. Donde soy más valiente, más sincera, más extrovertida… donde en el fondo no soy yo. ¿Estoy siendo tan poco honesta conmigo misma? El reflejo de la ventana se encoge de hombros y aparta la mirada, así es como ha tomado todas las decisiones de su vida. No sabiendo decidir entre las buenas y malas señales que me llevan sin dirección definida.

Pero aunque el reflejo del cristal se desentienda, sé que estoy cansada de moverme en círculos. Y no quiero recordar si lo que sucedió es que espere el cielo y me encontré el infierno o buscaba el infierno y te encontré a ti. Por eso siempre vuelvo a ti cuando llueve, cuando pierdo las batallas, cuando siento ganas de llorar, cuando no quiero hablar con nadie, cuando el corazón me dice cosas que no quiero entender…  cuando no encuentro mi lugar. Y es por esto que no me explico porque estoy en un coche alejándome de ti, quizás esta sea otra de estas decisiones que agradeceré en el futuro o me he cansado de ser la imbécil que tropieza con la misma piedra o simplemente me he unido a esa multitud de personas que inconscientemente toman decisiones que los llevan a ser infelices.

No me asusta el tiempo que tarde en el camino, los engranajes de mi reloj se rompieron; hace días que no avanzan. Y he empezado a olvidar la letra de la canción que siempre escuchábamos. Y es que al final de todo solo fallamos si lo hemos intentando y solo elegimos mal el camino si nos hemos subido al tren.

2 comentarios:

  1. Ni tu, ni yo, y creo que nadie podemos entender la estupidez humana. ¿No se supone que lo dijo Einstein? Somos seres destinados al error, pero parece que todavía no sabemos que tras el error también podemos hacer las cosas bien. Que si una opción se va al garete, siempre se puede arreglar -o casi siempre-.
    A veces las decisiones que parecen malas son las que en un futuro agradeceremos. Quizás no desde el principio, pero todo llega, como todo termina. Y sí -vaya que sí...- nos intetamos engañar en nuestros propios sueños. Son como premoniciones, ¿no crees?. Como formas es las que el subconsciente nos dice: mira, mira lo que te pierdes por no hacer lo que se te pasa por la cabeza; mira lo que dejas de tener cuando el miedo y la cobardía te guían en el camino. Y es que ese camino está lleno de piedras, pero como no echemos a andar ni nos caemos ni llegamos al final. ¡Que paradójica es la vida! Si lo haces, fallas, pero lo has hecho. De esa manera, por lo menos los fantasmas del pasado de los que hablas no se nos echarán encima como la lluvia torrencial en pleno enero. Así que sí, somos ridículos seres que nunca se deciden a hacer lo correcto; que si lo hacen, se arrepienten en la primera piedra, y si no... Ay. Si no nos arrepentimos toda la vida por no haberlo hecho. ¡No hay solución posible! ¿Tenemos que sentarnos en una silla y darle a rebobinar, o qué?
    En fin, que pedazo de entrada y pedazo de reflexión. Que me alegro de que estés otra vez por aquí, porque se te echaba de menos. Espero que estés pasando un verano genial -¡yo por lo menos no paro en casa!-.
    Un besazo enoooorme guapísima!!

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    1. Almudena, ¿Sabes lo que mas me gusta de escribir? Los comentarios.
      Y en especial este me a servido mucho de ayuda.
      Mas que nada porque llevo cuatro meses escribiendo poco (por no decir que casi nada) y solo añadía frases, las borraba y escribía otras nuevas de este mismo texto con el que quede bastante decepcionaba.
      Pero tu comentario me ha echo tantísima ilusión, necesitaba a alguien oír una reflexión sobre algo nuevo que había escrito, que me dijese que le había gustado algo que había escrito porque no me gustaba ni a mi misma me parecia imposible que le gustase a los demas.
      Yo creo que todo los esfuerzos de el día al dia son recompensando aunque normalmente a largo plazo; cuando ya casi nos hemos olvidado de el esfuerzo.
      Pero creo que esto es parte de la vida igual que el cuestionarnos todo: el porque, las consecuencias de hacerlos, las consecuencias de no hacerlo, lo que habría pasado... yo soy experta en esto ultimo. Eso de imaginarme historias en las que soy totalmente diferente lo hago bastante a menudo pero como he escrito ¿Por eso estoy siendo poco honesta conmigo misma?
      Y si, esta entrada puede que tenga algún trocito de mi mas que de las demás. Igual como la ultima que he escrito y subiré ahora.
      Millones de gracias, en serio. Eres la mejor.
      Que sepas que no te olvido, que te sigo leyendo y que cada vez me dejas mas con la boca abierta.
      Un beso grandisimo.

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